04/09/2008
Después de cinco subidas en seis jornadas, ayer se impuso la lógica y los mercados europeos se dejaron llevar por el cierre negativo de Wall Street el martes y por los datos macroeconómicos que pusieron de manifiesto el primer descenso del PIB en la zona euro desde que se creara en 1999 la Unión Monetaria y Económica. Al cierre, números rojos en todos los índices, aunque la caída del Ibex-35 fue moderada y se dejó 0,46 % para terminar en 11.849 puntos.
El selectivo español se desmarcó del resto de índices, entre los que destaca el desplome del FTSE inglés que perdió 2,15 % o el del CAC francés, 2,03 %. También es importante la caída del Eurostoxx50, 1,39 %, porque está configurado por los 50 valores de mayor capitalización bursátil de Europa, lo que significa que los inversores tienen poca confianza en los grandes títulos.
Sin embargo, el Ibex-35 contó con la colaboración alcista de Telefónica o los grandes bancos. No registraron grandes ganancias (la operadora ganó 0,46% y tanto el BBVA como el Santander se anotaron 0,08% cada uno), pero evitaron males mayores. La sesión, por tanto, fue algo extraña, porque el precio del petróleo sigue replegándose y ayer quedó en 108,20 dólares el barril de Brent, lo que podría haber facilitado una nueva sesión alcista, pero el descenso del PIB europeo y el cierre de Wall Street alimentaron la idea de hacer caja con los beneficios de días precedentes.
Respecto a la sesión de ayer, hay que señalar que la mayoría de valores terminaron en rojo en el selectivo español, liderados por Técnicas Reunidas que se dejó el 6,39% tras presentar recientemente unos resultados que no han terminado de convencer al mercado. De hecho, lleva tres días siendo el valor más castigado y tras el desplome de ayer, acumula un descenso cercano al 14 por ciento desde el pasado viernes. Inditex y Gamesa también tuvieron una mala actuación son sendas caídas de más del 3%.
Por otra parte, analistas e inversores están pendientes de la reunión que hoy celebrará el Banco Central Europeo en la que se tratará la política monetaria. Las previsiones no estiman cambio alguno en los tipos de interés (4,25 %), pero el interés se centra en conocer la opinión de Jean Claude Trichet después del frenazo que se ha registrado en la inflación europea y el descenso en la cotización del euro.
Con estos ingredientes y el citado descenso del PIB, algunos analistas estiman que se empieza a abrir el camino para una posible bajada de tipos en los próximos meses que permita dinamizar la economía europea sin incidir en una inflación galopante. Por tanto, la sesión de hoy puede verse dividida en dos partes. La primera de ellas puede ser de transición a la espera de las declaraciones del presidente del BCE y la segunda se verá influida por esas declaraciones.
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