02/09/2008
Las autoridades de Luisiana y de Nueva Orleans han comenzado hoy a evaluar los daños que ha causado el huracán Gustav, con el alivio de que no se vislumbran efectos catastróficos.
Los diques de Nueva Orleans aguantaron la presión de las aguas y las fuertes lluvias en una primera valoración de los ingenieros, ya que el impacto del ciclón fue mucho menor que con el Katrina en 2005.
Algunas calles están inundadas, los árboles caídos interrumpen el tráfico en muchas carreteras y parte del tendido eléctrico está caído sobre el suelo.
El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, ha instado hoy a los residentes de la ciudad a que no vuelvan todavía y que esperen al menos a mañana, miércoles, o el jueves para dar tiempo a la limpieza de la ciudad.
Nagin se ha mostrado satisfecho de la respuesta de la ciudad y, sobre todo, que finalmente Gustav no fuese ni "la tormenta del siglo", ni "la madre de todas las tormentas", como él mismo dijo el sábado cuando urgió a la población a abandonar la ciudad.
La falta de electricidad, el principal problema
La falta de energía eléctrica es el principal problema con el que se enfrenta ahora el sur de Luisiana, ya que 750.000 personas se han quedado sin electricidad en el sur de Luisiana, Texas y Misisipi por la ruptura de una línea central de la compañía Entergy.
Se estima que hasta el miércoles no podrán comenzar las tareas de reparación de los tendidos eléctricos y que al menos se tardarán dos semanas en arreglar todos los desperfectos.
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